Riverside Agency

Realizar una búsqueda avanzada +

Ingresar

¿Olvidó su contraseña? Haga click aquí

Un libro conmovedor

Periodista:
Loli Ríos
Publicada en:
Fecha de la publicación:
País de la publicación:
  • Descripción de la imagen 1

La historia esta narrada en primera persona por Laure, una joven de diecinueve años que sufre de anorexia, donde a modo de diario, va relatando como su cuerpo y su vida se están apagando segundo a segundo.

 

Laure ha dejado de verse hace ya mucho tiempo, no quiere morir, solo quiere esfumarse, desaparecer: “… Al llegar a la casa Laure se miró en el espejo del cuarto de baño, no vio nada, ni la muerte en su rostro ni sus hombros puntiagudos como picos helados. Había dejado de verse. Era demasiado tarde. No quería morirse, solo desaparecer…”.

 

Laure llega al hospital pesando treinta y seis kilos, con un frío que le hiela sangre, con la piel que se le pega a los huesos y casi sin poder caminar. Aquí conocerá al Doctor Brunel quién desempeñará un papel fundamental en su recuperación. Él inventa historias solo para ella: “… Érase una vez una niña que siempre estaba leyendo, subida en los árboles. Un día la llaman para cenar, no quiere bajar más…La niña no se mueve de allí, durante días y días, la llaman, le suplican, le acercan escaleras… mastica papel… Muy pronto todo su cuerpo se vuelve gris… la dejan desaparecer subida en su rama…”.

 

Algo se ha movido en su interior, esta historia quizás y la presencia del Doctor Brunel logran por un instante que Laure tome conciencia: “… Como si recobrase la vista. Poco a poco, se alza el velo y se da cuenta de lo que ha hecho consigo misma…”.

 

Pero al mismo tiempo ese lugar al que ha llegado le da seguridad, es como un falso bienestar, porque su cuerpo está en un punto en donde no siente ni el miedo ni el frío ni nada. “… No volver a llorar, ni a oír, ni a sentir…”.

 

Un corta y conmovedora novela donde la autora narra, con crudeza y sin golpes bajos, la batalla que Laure comienza a pelear desde que se interna en el hospital. Comienza así un proceso duro y largo, un lento camino de aprendizaje y de recuperación, un viaje hacia el interior de sí misma. Una travesía que parte de las tinieblas y que de a poco, con un dolor que traspasa las hojas y que por momento podemos sentir, se irá acercando a la luz.

 

Una pulseada constante entre dos pulsiones, la pulsión de la vida versus la pulsión de la muerte, el eros contra el tanathos, una lucha entre el ser y el no ser: “…Ese excedente dentro y fuera de ella con el que no sabe que hacer…”.

 

Días sin hambre es una historia que vale la pena leer porque no es solo el relato de una enfermedad, es una historia que nos sumerge dentro de la mente de Laure, nos adentra en los recovecos más profundos de su alma.  Es la lucha por sobrevivir y por renacer a la vida que en alguna parte, lejana pero no inalcanzable, está esperándola.

© Loli Ríos, Almacén de libros