La producción poética de Garcilaso es relativamente breve y su gran aportación poética son las obras compuestas en estilo italianizante. Junto a sus sonetos, lo más notable de su escritura son las églogas y la poesía pastoril, con influencia de Virgilio y Sannazoro La armonía de la poesía de Garcilaso en la cual no encontramos resonancias bélicas -pese a su condición de militar y hombre de armas- ni religiosas, junto a su ritmo y belleza, la convierten en una de las grandes creaciones artísticas de todos los tiempos y que hoy en día conserva toda la vigencia.
Garcilaso de la Vega el Inca
Gómez Suárez de Figueroa (Cusco, 12 de abril de 1539-Córdoba, España, 23 de abril de 1616), renombrado como Inca Garcilaso de la Vega a partir de 1563, fue un escritor, historiador y militar nacido en el actual territorio del Perú, que entonces era parte del imperio español.
Se le considera como el primer mestizo cultural de América que supo asumir y conciliar sus dos herencias culturales: la inca y la española,[4] alcanzando al mismo tiempo gran renombre intelectual.[5] Luis Alberto Sánchez lo describe como el «primer mestizo de personalidad y ascendencia universal que parió América».[6]
Se le conoce también como el «príncipe de los escritores del Nuevo Mundo», pues su obra literaria, que se ubica en el período del Renacimiento, se destaca por un gran dominio y manejo del idioma español, tal como lo han reconocido críticos como Marcelino Menéndez Pelayo, Ricardo Rojas, Raúl Porras Barrenechea, José de la Riva-Agüero y Osma.[7] Augusto Tamayo Vargas afirma: «Si la historia y la prosa de ficción se ejemplarizan en Garcilaso, también el ensayo tiene en él, un alto representante».[8] Mario Vargas Llosa le reconoce también dotes de consumado narrador, destacando su prosa bella y elegante.[9]
Temporalmente se le ubica en la época de los cronistas postoledanos, es decir, de la etapa posterior al gobierno del virrey Francisco de Toledo, a finales del siglo XVI e inicios del siglo XVII. Desde el punto de vista estrictamente historiográfico, su obra tuvo mucha influencia en los historiadores peruanos. Su padre fue sobrino del célebre poeta Garcilaso de la Vega, por lo que Inca Garcilaso de la Vega era por vía paterna sobrino nieto del famoso poeta renacentista castellano.
En su obra cumbre, los Comentarios reales de los incas, publicada en Lisboa en 1609, expuso la historia, cultura y costumbres de los incas y otros pueblos del antiguo Perú, libro que luego del levantamiento de Túpac Amaru II sería prohibido por la Corona española en todas sus provincias en América, al considerarla sediciosa y peligrosa para sus intereses, pues alentaba el recuerdo de los incas.[10] Esta prohibición rigió desde 1781, aunque la obra se siguió imprimiendo en España.
Otras obras importantes del Inca Garcilaso son La Florida del inca (Lisboa, 1605), que relata la conquista española de la Florida, y la Segunda parte de los comentarios reales, más conocida como Historia general del Perú (Córdoba, 1617), publicada póstumamente, en la que el autor trata sobre la conquista del Perú y el inicio del virreinato.